La Asociación Miguel Ragone y la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos por Razones Políticas y Gremiales de Salta denuncian la brutal agresión física contra Alicia Tolaba, referente de la CTA Autónoma de Pichanal. Este ataque no es un hecho aislado, sino el resultado de una escalada sistemática de amenazas y presiones desplegadas durante el proceso electoral gremial para imponer una "unidad a la fuerza" mediante métodos de patota.
El manifiesto advierte sobre el peligro de las estructuras burocráticas que conciben los sindicatos como feudos personales, recurriendo a la violencia política y de género para disciplinar a las bases. Ante un escenario nacional de creciente autoritarismo, las organizaciones reivindican la memoria activa de Salta y exigen una transición hacia una Seguridad Popular y Democrática. El documento es un llamado urgente a romper el silencio institucional y defender una democracia de los trabajadores soberana, sin proscripciones ni violencia.
Salta, 4 de julio de 2026.
Desde la Asociación Miguel Ragone y la Asociación de
Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Gremiales y Políticas de
Salta, nos solidarizamos de manera irrestricta con la compañera Alicia
Tolaba.
Exigimos que todos los sectores de la vida pública,
política y gremial que se dicen comprometidos con los valores de la justicia
social, la democracia real y la erradicación de la violencia de género, rompan
el silencio corporativo y se expresen en igual sentido de repudio. El silencio
frente al atropello es complicidad institucional.
Frente al autoritarismo y la disgregación de los lazos
solidarios, oponemos la memoria activa, la articulación transdisciplinaria y la
autogestión de nuestras propias garantías de paz y libertad.
¡Democracia sindical sin violencia ni proscripciones!
¡Memoria, Verdad y Justicia para una Seguridad
Popular!
REPUDIO Y DENUNCIA: LA BRUTAL AGRESIÓN EN PICHANAL
Fieles a nuestra herencia histórica de defensa de los
Derechos Humanos y de la dignificación de las organizaciones populares,
repudiamos y denunciamos enérgicamente la brutal agresión física perpetrada
contra la compañera Alicia Tolaba, referente social y dirigente de la CTA
Autónoma de Pichanal.
Este cobarde ataque físico no constituye un hecho aislado.
Es el eslabón final de una escalada sistemática de violencia que incluyó
amenazas, aprietes y presiones indebidas. Este hostigamiento fue desplegado de
manera coordinada en el marco del plazo legal para el armado y presentación de
listas de las elecciones de la central de los trabajadores, operado tanto por
sectores mezquinos de la provincia como por referentes autodenominados
"nacionales".
La democracia sindical muere en la práctica cuando los
discursos de unidad se imponen a la fuerza y a palos.
EL FRAUDE DE LA "UNIDAD A LA FUERZA": ¿QUIÉNES SE BENEFICIAN?
Como organizaciones nacidas de la resistencia gremial y
política, conocemos de cerca las trampas de la burocracia corporativa.
Denunciamos con total claridad el trasfondo de la violencia sufrida por la
compañera Tolaba.
Estas maniobras violentas y verticales no responden a las
necesidades reales de las bases, no construyen poder popular ni mejoran las
condiciones de vida de la clase trabajadora. Solo alimentan las ambiciones de
cúpulas e individuos vacíos de legitimidad, que conciben las instituciones
gremiales como feudos personales o guetos de privilegios. Es un beneficio
abstracto y estéril que destruye la confianza colectiva.
Imponer consensos ficticios mediante el uso de la coerción
física y el pacto espurio de desmovilización de los trabajadores atomiza las
bases sindicales. El verdadero perjudicado es el tejido popular, que queda
desamparado frente a las políticas de ajuste global. Esta práctica nos sumerge
en el camino de desaciertos históricos que ya han costado demasiada sangre y
dignidad a nuestro pueblo.
LA IMPERATIVIDAD DE LA DEMOCRACIA TRABAJADORA
Reafirmamos una certeza irrenunciable: sin democracia de
los trabajadores no hay proyecto político, social ni económico posible para
recuperar nuestros derechos y nuestro futuro.
La violencia política y, específicamente, la violencia de
género ejercida contra dirigentes mujeres que ponen el cuerpo en los
territorios más vulnerabilizados del interior de Salta, busca disciplinar a la
base del movimiento. Quienes recurren a los métodos de la patota y el apriete
informal reproducen la misma matriz subjetiva, verticalista y patriarcal de las
estructuras policiales tradicionales del orden y a las cueles comúnmente
critican. Es una lógica que escinde el cuidado, deshumaniza la política y transforma
al semejante en un enemigo a destruir.
EL AVANCE AUTORITARIO Y LA MEMORIA COMO TRINCHERA
Desde Salta, tierra marcada por el dolor indeleble del
Terrorismo de Estado y bendecida por la memoria activa de nuestro exgobernador
Miguel Ragone —único mandatario provincial asesinado por la barbarie
parapolicial antes del golpe de 1976— levantamos nuestra voz en un momento difícil
para todo el pueblo argentino. Asistimos con profunda alarma social a un
escenario nacional de creciente autoritarismo, precarización de la existencia y
fragilidad democrática.
En este contexto, las estructuras de poder pretenden
reconvertir a las instituciones en brazos represivos para contener la
exclusión. Ante ello, reivindicamos la transición urgente hacia una Seguridad
Popular, Democrática y Soberana, mediante la gestión pacífica de las
conflictividades y la expansión real de los derechos de la ciudadanía. No hay
seguridad posible si se persigue al que lucha, si se aísla a la fuerza policial
de la comunidad civil, o si se violenta la organización trabajadora.

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